|
|
Alemania
|
|
Revista
"Tango Danza" |
Tapa
de revista |
|
Revista
"Tango Danza",
Nro2,
5to año.
Abr-May-Jun
2003 |
|
Entrevista
a G&G
Maestros
y Coreógrafos con recreación e innovación. |
|
Por Fabian
Kasten |
|
Gustavo Naveira y Giselle
Anne van por caminos no convencionales. No porque esté de moda o porque
parezca oportuno. O para ser diferentes de los demás como sea posible
pero sin convicción. Usan el abecedario clásico del tango y, al mismo
tiempo, cuestionan los movimientos convencionales y recombinan los
habituales. Gustavo, quien disfruta enormemente descubriendo e
inventando, es a la vez |

|
|
considerado como el genio intelectual y
práctico de
toda una generación de bailarines que comenzaron a redefinir el tango
en los 80. Bailó antes con su ex-esposa Olga Besio, pero ahora con su
actual compañera Giselle Anne, logran hacer uso en
su totalidad de su
potencial creativo conjunto. Él
mismo ve su realización profesional en el baile y en la enseñanza. También
las exhibiciones y los espectáculos son perfectamente dominadas por el
“profesional”, sin mostrar un constante
miedo al escenario a veces
intolerable. Aparte, ambos han demostrado muchas veces, que tienen lo
que
hace falta para ser buenos coreógrafos.
Fue posible verlo como visitantes a su último show
“Turbulencia” realizado para la apertura
del
|
|
 |
Festival de Ámsterdam.
Gustavo y Giselle pertenecen aquella generación de maestros que cuando niños,
asistieron a la muerte del tango en los 60 y a su resurrección en los 80.
Gustavo, quien fuera estudiante de economía, ha cuestionado
frecuentemente su carrera como bailarín, y duda de la permanencia de
patrones establecidos válidos. Es por eso que constantemente instala,
para sí y para otros, el desafío de entender el tango como un continuo
proceso de renovación. Para él son importantes la equitativa
interacción, riqueza y profundidad en la pareja de baile. Su emancipada visión es
compartida por Giselle quien conscientemente defiende un rol mas
fuerte de la mujer en el trabajo
profesional de la pareja. Muchos que han visto a Gustavo desde el inicio
saben que entonces jugaba el papel del macho milonguero. Pero sus amigos más
cercanos también saben que detrás de un exterior
duro, que todo profesional en esto necesita, ha estado siempre el hombre
sensible e inteligente. Finalmente, se ha reinventado a si mismo y al tango, y ha logrado, con la ayuda de su
compañera Giselle Anne, lo que tú querrías para cualquier pareja de
baile: crecer a través de la calidad de tu trabajo, y descubrir la alegría
del baile con cada nuevodía. |
|
| |
|